Comprendo tu molestia, pero recuerda que a nuestro príncipe se le habla con respeto.
Está bien…
Lo siento, Vegeta…
Mide tus palabras, niño. No siempre seré tan indulgente.
Salimos en cuatro horas. Prepárense, tenemos un largo viaje por delante.
…
....
Sabes que no tolera que lo contradigan.
Vamos, Nasu, ponte en marcha.
Esta bien